“No cometemos errores sino aprendizajes” me recordó hace poco una colega. Elegí a partir de esto rever mi relación con el error en un contexto completamente nuevo y recordar cómo era tiempo atrás. Hoy comparto contigo mis observaciones.

Durante años tuve una relación muy tensa con él. Descubrí en el camino que, para mí en aquel momento, equivocarme era = a morir. Así de dura era mi relación con el ERROR.

¿Qué impacto tenía esto?

Me significaba buscar excelencia en todo lo que hacía, desestimar cualquier acción con posibilidades de error, parálisis en el sobreanálisis y una inseguridad latente que no me permitía mostrarme tal como era, opinar diferente, expresar mi particularidad y disfrutar. Casi nada.

¿Algo de esto te resulta familiar?


Recordé mis primeras vueltas en bicicleta.

5CAD07C1-8295-48BA-B545-3C90A1FA4349.jpeg

Cuando estás aprendiendo, a veces necesitás rueditas de apoyo, otras a alguien que te sostenga un poco y casi siempre te das algún porrazo. Pero te levantás y seguís pedaleando, probando, errando y es en esta práctica que surge realmente el aprendizaje. ¡Qué emoción cuando te das cuenta que pedaleás y podés avanzar! ¡Qué sensación de libertad! Primero fue necesario errar.

Así también sucede en la vida diaria. La posibilidad de errar está, la percibas o no, también la oportunidad de aprender.

En una era de productividad venerada, errar parece tener un costo demencial. ¡Esto es falso! Cada vez que te equivocás estás más cerca del éxito, sea lo que sea que signifique para vos. TOMAR el aprendizaje que cada error trae me llevó tiempo. Aceptar el error como parte de la vida me abrió la posibilidad de hacer equilibrio al andar, sin rueditas e incluso con miedo.

Te invito a ver qué te pasa a vos con esto.

¿Cuánto te permitís errar?

¿Cómo aprendés de lo que te pasa?

¿Cuán consciente sos hoy del valor que tuvo en tu vida equivocarte?

Estás en un tiempo nuevo, ¿qué vas a hacer para aprender?

¡Animate a pedalear!

El error está en el mismo camino que el acierto. Cuando huimos de las posibilidades de equivocación también nos alejamos del resultado que buscamos.

Se dice que para ser experto en algo necesitamos 10.000 horas de práctica. ¡Si habrá oportunidad de equivocarnos en ese tiempo!


¿Remar con o contra el error?

Errar en el proceso es una forma intuitiva y eficiente de aprender a hacerlo mejor. ¡Y necesaria! Desde esta mirada cada equivocación deja de ser un intento fallido y se convierte en una lección, en un paso que nos acerca más a la orilla.

Tengo poca experiencia en remo, pero es una actividad que me amé a primera vista. Al principio, si te toca un río movido, puede pasarte que intentes remar contra corriente para que el agua no arrastre tu canoa. Si eso haces, toda tu energía estará en tu cuerpo luchando con el fluir del agua y pronto te sentirás [email protected]

Es posible que en algún momento, por cansancio, te dejes llevar por el agua y remes un poco sólo para darle dirección a tu embarcación. Allí te darás cuenta que esa estrategia te lleva a la orilla más rápido y con menos esfuerzo.

Con el error nos pasa un poco esto a veces. Remamos en dirección contraria evitándolo, creando mil y una estrategias para alejarnos; nos esforzamos, agotamos energías y finalmente perdemos el rumbo.

Si aprendemos a fluir en la dirección que el río nos indica, la cosa es diferente. Tal vez encontremos que está picado, que nos mueve toda seguridad y nos desafía a permanecer sobre la canoa de nuestros principios, pero finalmente llegaremos a la orilla. ¿Por qué? Porque el río es parte de nosotros, en algún punto también somos el río y luchar contra lo que es simplemente no tiene sentido, es agotador y no da resultados positivos.

Fluir en y con el error nos lleva a tierras de aprendizaje y crecimiento.

Hacerlo tuyo, aferrarte a él te da la oportunidad de convertirte en el o la gran remera que realmente está en vos.

¿Qué tan movido está el río para vos?

¿Contra qué corrientes estás luchando?

¿Qué pasaría si te dejaras guiar por el error?

Date la oportunidad hoy de ensayar, errar y aprender.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *